El archivo de Nessus

RESEÑAS | ARTÍCULOS | COLUMNAS | REVISTAS | ENTREVISTAS

Juan Jose Perez-Pons Agudo

La Historia y las novelas
02/05/2001

Los libros han muerto...
26/02/2001

Libros e Italia
15/01/2001

Todas las columnas de Homoioi

H O M O I O I
El Señor de los anillos al cine
08/02/2002

por Juan Jose Perez-Pons Agudo

A todo el mundo que ha leído tal o cual libro le produce un cierto temor la adaptación que hagan al cine si se da el caso. En la mente de cada lector se ha desarrollado una historia según las palabras eran leídas, cada uno tenemos una imagen, un recuerdo y una idea de los personajes, los lugares y los hechos. Y ver eso en la pantalla puede llegar a ser aterrador. Al fin y al cabo esa indeterminación en la que chapotean las “imágenes” de cada lector es en la que se desarrolla cada historia, y al no tener un modelo fijo, como es la cara de un actor o un escenario determinado los personajes que nos entusiasmaron son tal y como cada uno los concebimos.

El cine, por el contrario, elimina toda indeterminación, todo “subjetivismo” de los lectores al imponer el único y monolítico modelo que el director propone. Ahí radica el temor y a veces el fracaso de las adaptaciones. Lograr que aquello que se ve en imágenes sea relacionado favorablemente por los lectores de la obra y por el publico en general.

Y desde mi humilde punto de vista Peter Jackson, el director neocelandés que empujo a un gigante del cine, New Line Cinema, a embarcarse en la mayor (hasta ahora) de las inversiones en el séptimo arte, ha logrado que “su” visión de la mastodóntica obra de J.R.R. Tolkien encaje en el imaginario general de los millones de lectores (solo en España mas de un millón de copias vendidas). Y es que La Comunidad del Anillo, el primer volumen y primera parte de El Señor de los Anillos no era, ni ha sido, una obra fácil de manejar en ningún aspecto y por eso mismo el éxito que esta cosechando parece despejar todos los temores que se cernían sobre el horizonte de Jackson y los de la propia productora.

Temores que, en cambio, desde hace muchos años desaparecieron de la mente de la editorial que se adjudico a finales de los setenta, los derechos para España de la obra. La Editorial Minotauro ha vivido al amparo del que ha sido (y seguirá siendo) uno de los diez títulos más rentables de la historia de la literatura universal. El Señor de los Anillos es cada año que pasa un fenómeno de mayor alcance y magnitud al que verdaderas oleadas de seguidores se han sumado en sus ya casi 50 años de vida.

Yo mismo formo parte de ese grupo de personas que ha decidido involucrarse mas plenamente en el seguimiento y estudio de la obra del autor ingles uniéndome a las filas, cada vez más numerosas, de la Sociedad Tolkien Española. Y ha sido desde su interior desde donde conocí, hace ya tres años, el proyecto de Peter Jackson de trasladar a la gran pantalla una de mis obras favoritas de la literatura. Imagínense los temores que podían llegar a despertar entre nosotros el rodaje de un libro que para muchos esta mas allá que los demás libros.

Pero muchas de esas preocupaciones comenzaron a desaparecer cuando pudimos acceder al primer trailer en Internet y la mayoría nos quedamos alucinados con los medios usados y la fidelidad al relato original. Bueno, eran apenas tres minutos de tomas y escenas sin conexión entre sí pero ya se dejaba entrever lo que se estaba cociendo en la post-producción.

Luego los dos años de rumores, nuevos traileres y sorpresas, con la cantidad imaginable de loas y criticas por parte las personas que más identificadas se sentían (y se sienten) con el relato de Tolkien. Debates apasionados en listas de correo, luchas verbales en reuniones y tertulias, criticas mordaces y una impaciencia en aumento. Bromas. Muchas bromas. Y ante todo, y en todos nosotros, ilusión.

Ilusión por dos motivos. El ver por primera vez la obra completa llevada a la pantalla (sin olvidar el intento de Bakshi en 1977, que quedo incompleto y para muchos fue bastante decepcionante por lo novedoso y extraño del sistema usado), e ilusión por contemplar como la obra del filólogo ingles trascendía el mundo literario y pasaba a convertirse en un mito universal gracias a la promoción y publicidad que se ponía en marcha. Hasta ahora El Señor de los Anillos había sido un libro que en los países fuera del núcleo anglo-sajón se había expandido por la propia publicidad llevada a cabo por sus lectores. Nunca se ha visto, antes de ahora, una promoción del libro en ningún medio de comunicación, ni campañas de navidad, ni en una oferta promocional. Y sin embargo ahí ha estado todos estos años, con unas ventas continuas, con un numero de lectores en aumento, con un crecimiento imparable de las Sociedades Tolkien en casi todos los países “occidentales”. En pocas palabras: siendo el fenómeno literario del siglo XX y con visos de serlo de la primera década del XXI (aunque le pese a Harry Potter).

Un magnifico libro que, visto lo visto, y esperando que las dos películas que quedan por estrenarse mantengan el nivel de la primera, va a provocar un cambio en una actitud irracional y basada en la estupidez de críticos pedantes y escritores elitistas. A partir del año 2001 asistiremos a la aceptación por parte del mundo editorial del “genero fantástico” como un genero atrayente y en crecimiento, con un publico receptivo y en aumento. Ya hemos sido testigos de los primeros movimientos (la compra de la Editorial Minotauro por el Grupo Planeta) en España que no serán los únicos. Confiemos en que el nuevo impulso que esta recibiendo la literatura de corte fantástico no se deje escapar y se renueve, una vez más, la magnifica alianza entre el cine y el género.

Y ahora a esperar a las navidades del 2002...

Boletín de informaciónSUSCRÍBASE A NUESTRO BOLETÍN

NOVEDADES EN LA PÁGINA
El señor Mee de Andrew Crumey
Grupo abeliano de Cid Cabido
El técnico de sonido de Marcel Beyer
Dioses menores de Terry Pratchett
Baudolino de Umberto Eco
Estrella doble de Robert Heinlein
Drácula desencadenado de Brian W. Aldiss
La estación de la calle Perdido de China Miéville

PRINCIPAL | RESEÑAS | RECOMENDADOS | ARTÍCULOS | COLUMNAS | REVISTAS | ENTREVISTAS