La familia Marsh se muda al planeta de los Archiconstructores.
En el camino dejan la carrera política del padre y la vida de la madre.
Al llegar encuentran un desierto, unos incomprensibles alienígenas y un plantea lleno de ruinas de gloria pasada cuya descripción recuerda a los decorados de los spaghetti westerns. Tambián encuentran a los colonos: la enigmática bióloga, el tendero que ofrece cafá a clientes inexistentes, el repelente hijo de los vecinos -creador inesperado de un drama que será el punto final de las relaciones entre los personajes. Y Efram, el outsider por excelencia, la figura del colono viril, el que mejor comprende a los Archiconstructores y el que más los odia... por razones que sólo tangencialmente se explican.
Ésta es una novela que parte de dos grandes gáneros: el western, evidentemente, con los Archiconstructores como indios; y por otro lado, el drama rural sureño norteamericano, con los Archiconstructores como negros. Matar a un ruiseñor (especialmente en algunos capítulos) o Arde Mississippi con banda sonora de Ennio Morricone. Y tambián, extrañamente pero no fuera de lugar, Lolita. Una Lolita surreal, ese paisaje del título al que sólo le faltan unos cuantos relojes fundentes, una Lolita cuyas motivaciones acaban con la muerte y la gestación de un arquetipo que se repetirá a lo largo de la historia.
No me parece la mejor novela de Lethem, le dejo ese puesto por ahora a As She Climbed Across the Table, pero Lethem es uno de esos autores que por ahora parecen tener una vitalidad a la hora de escribir que supera a la de figuras establecidas. La historia que cuenta aquí parece inconclusa, pero los verdaderos finales han ocurrido mucho antes y la conclusión es sólo una salva de artillería (literalmente), demostrando que Lethem puede escribir como le dá la gana y hacerlo bien.
Xavier Riesco Riquelme (Mbandaka, 1972) es estudiante de filología inglesa. Realiza reseñas de libros para diversos medios y colabora habitualmente con El archivo de Nessus. Ha escrito algunos cuentos, muy buenos y originales, pero es demasiado vago para intentar nada más largo.