Hijos de la mente
Orson Scott Card
Ediciones B. Barcelona. Octubre, 1997. Título original: Children of the Mind (1996). Traducción: Rafael Marín. 334 páginas. ISBN: 84-406-7719-7.
Valoración: 3
Impreso de http://www.archivodenessus.com/rese/0232/

por Xavier Riesco Riquelme

El título de esta novela define perfectamente tanto el contenido de la obra como la relación de Orson Scott Card con su personaje Ender, al que ha lastrado ya con cuatro libros de existencia y que ha quedado indeleble en la memoria de la ciencia ficción. El título es autoexplicativo: el protagonismo recae sobre las dos entidades generadas por Ender al final de Ender el xenocida a la imagen y semejanza de su hermano Peter -el Hegemonón- y su hermana Alicia, partiendo de los recuerdos que de su infancia tenía Ender. Sin embargo, también se puede leer como una alusión al estado del propio Ender por parte del escritor: si Ender era una personaje completamente acabado al final de Ender el xenocida, aquí su único acto de importancia es morirse; y no demasiado tarde.

La novela continúa directamente los sucesos relatados en Ender el xenocida que no han tenido una resolución satisfactoria: la flota que se dirige a Lusitania (el planeta donde cohabitan humanos, insectores salvados del exterminio por Ender, los pequeninos, y el mortífero y posiblemente también inteligente virus de la descolada), la amenaza de muerte pendiente sobre Jane (la entidad que habita en la red informática ansible humana y que ha sido descubierta al intervenir para desviar la flota que se dirige a Lusitania) y, por último, lo que mejor sabe hacer Card: los conflictos personales y emocionales de sus personajes.

Peter y Alice, los dos "hijos de la mente" a los que se refiere el título, tienen el deber -impuesto por Ender, que es el espíritu, la inteligencia y el alma rectora detrás de ellos- de solucionar esas crisis no resueltas. Peter -que es aquellas "virtudes" que Ender temía, envidiaba y aborrecía de su difunto hermano- deberá intentar desactivar la flota a Lusitania yendo a la base política del problema en un viaje en el que las figuras del poder político no son lo que parecen; y posiblemente sea la mejor parte de la novela. Alice -una representación sin casi personalidad de las virtudes que Ender admira en su hermana aún viva (o sea, tonta de lo buena que es, pero hecho a sabiendas de lo repugnante que puede llegar a ser comparado con el cinismo egoísta de Peter, quien, sin embargo, es una verdadera persona)- junto con Miro -uno de los hijos adoptivos de Ender- deberá rastrear planetas habitables para la evacuación forzosa de Lusitania, fundando colonias mixtas de pequeninos, insectrores y humanos con la esperanza de que sobrevivan tanto a la aniquilación externa como a la mutua desconfianza. Además, la misión de Alice obtendrá un objetivo secundario que plantea una cuarta crisis.

La base del libro -aunque no el tema principal- es la lucha de esos "hijos de la mente" por logra identidades independientes. La muerte de Ender -entre otras cosas- se hace necesaria llegado ese punto, ya que la falta de atención de Ender -el alma que los sostiene- empieza a provocar la desintegración de Alice, la menos importante de los dos y pese a todo necesaria en su misión para la supervivencia de todos, incluida la entidad Jane. Card parece haberse comportado con Ender de la misma forma que Ender con sus criaturas: la falta de atención mata las cosas frágiles que viven en la mente del autor, y el fin de Ender está completamente justificado tanto desde el punto de vista de la narración como desde el punto de vista del autor: puro cansancio. Sim embargo, Ender no puede morir del todo, así que sus "hijos" son en realidad Ender reciclado para otros menesteres, pero al menos está bien hecho y bien escrito.

El final no es conclusivo -al igual que ocurría con la anterior novela- y parece abrir camino a una nueva historia, pues una de las crisis queda sin resolver. Pero se deja leer con facilidad, es ameno, está bien escrito y aunque el toque personal de Card se nota ya demasiado a estas alturas, sigue siendo capaz de conmover de vez en cuando.

Xavier Riesco Riquelme (Mbandaka, 1972) es estudiante de filología inglesa. Realiza reseñas de libros para diversos medios y colabora habitualmente con El archivo de Nessus. Ha escrito algunos cuentos, muy buenos y originales, pero es demasiado vago para intentar nada más largo.