Vurt
Jeff Noon
Mondadori. 2000. Título original: Vurt. Traducción: Isabel Núñez Salmerón. 336 páginas. ISBN: 84-397-0538-7.
Valoración: 4
Impreso de http://www.archivodenessus.com/rese/0250/

Una novela que tomando elementos de varias formas literarias, que van desde la ciencia ficción hasta las narraciones surrealista de un Lewis Carroll, recrea un mundo sobre la literatura y el juego que habita cómodamente en el terreno entre géneros.

por Xavier Riesco Riquelme

De entre las ruinas humeantes del colapsado edificio del ciberpunk, (como bien gritan Atari Teenage Riot "Cyberpunks are Dead") se alzaron un puñado de voces que se preguntaron: "Bueno, ya hemos acabado con la parte técnica, ya no podemos ir mucho más lejos con implantes, nanotecnología, percepción modificada electrónicamente y demás gadgets. ¿Y ahora que hacemos?". Hubo muchas respuestas y bastante diferentes, desde la parodia (Stephenson) y la reinvención (Egan) al revisionismo (Lethem) pasando por la asimilación del género en el mainstream. Pero en el caso que nos ocupa, la peculiar respuesta del británico Jeff Noon fue una sola palabra: Vurt. Noon escribe la historia de un chico llamado Stephen Scribble (que presumiblemente hace de su apodo virtud y se convierte en un narrador desganado) que ha perdido a su hermana Desdémona en un extraño, mítico y peligroso escenario Vurt. Como intercambio por su hermana (tal y como dictan las leyes del Vurt acerca de cosas perdidas), Scribble recibe un alienígena al que llama "la cosa", a falta de un nombre mejor. Scribble y sus amigos; un puñado de vurtadictos bastante peculiar que incluye a un pirado de la velocidad-Beetle-, una telépata -Bridget-, una niña aspirante a fuera de la ley -Twinkle- y una chica nueva bastante agresiva -Mandy; emprenden la búsqueda de una mítica pluma Vurt llamada Amarilla Rara (que se esconde dentro de otra llamada Vudú Inglés) con la esperanza de poder hacer el canje a la inversa: la cosa por la desaparecida Desdémona. En el camino encontraran a una feroz agente de policía, una serpiente del vurt bastante hostil (y posiblemente una deidad hinduista por derecho propio), varios hombresperros con malas pulgas, amigos, enemigos, aliados y otros seres de variada intención y morfología.

Vurt está más allá del ciberpunk como género porque posee una lógica interna más parecida a la de un Lewis Carrol (a quien constantemente hace referencia) que a la de un William Gibson. Está mucho más cerca de ser un cuento de hadas oscuro que un periplo tecnológico, las leyes del Vurt tratan más bien sobre la interacción de los arquetipos con la psique humana (y si no me creen, esperen a leer Pollen) que sobre la aplicación de una tecnología sobre la mente. Sí, en Vurt existen tecnologías fácilmente identificables como pertenecientes al género (como nanomáquinas y diversos tipos de robots), pero los procesos de hibridación de Noon escapan al corsé de lo racional. Los cinco estados puros del ser (hombre, perro, robot, sombra y vurt) son los ladrillos, arbitrarios pero significativos, con los que Noon construye su peculiar universo de chicasombras, robochefs, hombresperros, polisombras y unas cuantas cosas más casi inclasificables (como los zombies de la siguiente novela o las llamadas "guerras del espejo")... no hay justificación "científica" en Vurt para relaciones sexuales que producen esos híbridos, pero hay otra que nace de la misma necesidad que mueve a los protagonistas: necesidad pura y simple. En ese sentido, este un libro que trata sobre la necesidad, porque sólo se pueden comprender las motivaciones de los protagonistas desde ese punto de vista, el de la necesidad de buscar, encontrar, perseguir algo -diferente para todos ellos, pero un propósito unificador en cierto sentido.

Vurt es básicamente una historia muy lineal. Chico pierde chica (incidentalmente también es su hermana), chico arrastra consigo a unos cuantos otros desechos humanos en su busca de chica, chico genera grandes cantidades de caos, dolor y muerte en el proceso (proponiéndoselo o no) y al final chico encuentra lo que busca, lo que se merece... y algo más. La linealidad de esta historia es una de las mejores bromas de Noon, Por supuesto que es lineal, la propia historia contada en el libro es un escenario de vurt dentro del libro, el lector no existe porque es parte activa de la narración desde el primer momento, llevando lo más lejos posible la norma de identificación protagonista /lector. Y además Noon se ríe del lector y sus expectativas de vez en cuando introduciendo ese pequeño desasosiego metaliterario... ¿o debería decir metavurtual? Siendo una historia de búsqueda en un universo ficcional bastante personal, Vurt se las arregla bastante bien con los boletines informativos del Gato Cazador como herramienta para explicar el universo al lector. Vurt, desde un punto de vista cómplice con el autor, es un libro con manuales. La necesidad de esa herramienta es evidente, a menos que Noon hiciera dar a sus personajes pequeñas conferencias sobre la estructura del mundo. De entre todas las posibilidades, esta es la menos "inelegante", usando un recurso interno a la narración para dar someras explicaciones sobre las acciones de los personajes. Por supuesto, siendo una historia primordial de búsqueda, hay otras fuentes, también necesarias, para la revelación. El lector está sobre aviso desde el primer momento: el conocimiento es dolor. Y en el Vurt hay grandes cantidades de ambas cosas, de ahí su fascinación y su peligro.

Dentro de la novela, el Vurt es un espacio imaginario que está bastante más allá de las pálidas realidades virtuales del ciberpunk. Es al mismo tiempo un videojuego, un teatro virtual, una realidad metafísicamente superior, una forma de psicoanálisis jungiano especialmente chunga y una droga dura. No esta mal para una sola palabra. La maravilla de Noon en ese sentido está en que consigue que Vurt no sólo sea todas esas cosas y alguna más, sino que las sea al mismo tiempo sin necesidad de excluir dicotómicamente ninguna característica en ningún momento dado. Posiblemente de ahí venga el especial atractivo de esta novela.

Otra de las cosas más curiosas de esta novela, de las que uno se fija mejor en una relectura, es que el protagonista y narrador, Scribble, es un completo gilipollas. Y sin embargo, el lector no siente ningún recelo en seguir a este desecho humano y social a lo largo de su odisea particular (y ahora que recuerdo, Odiseo también era un insufrible chuloputas fanfarrón y mentiroso, ahora hábilmente retratado por los Cohen en O, Brother), verlo arrastrarse por el fango y recibir unas cuantas patadas bien dadas por parte de las autoridades competentes en cada momento y los poderes fácticos. Aunque, por supuesto, también obtiene sus pequeñas venganzas y sus triunfos. Scribble se hace querer precisamente por sus defectos, por su poca habilidad en salir de las situaciones en las que se mete y por lo tanto siempre tiene que haber alguien dispuesto a sacarle las castañas del fuego. Scribble sacrifica todo lo que tiene, voluntariamente o no, para conseguir lo que desea. Y por tanto, al final tendrá que hacer un último sacrificio, completamente personal, para poder llegar al final del escenario vurtual en el que se ha convertido su existencia.

Aunque, como dice el Gato Cazador en un momento dado, no puedes vencer definitivamente en el Vurt.

Sólo puedes ganar la partida.

La única queja que lastra para mi este libro en su edición española es una simple cuestión de cronología, lenguaje y oportunidad. Tuve ocasión de leer Vurt y Pollen hace cinco años en su edición inglesa. Por tanto construí mentalmente una traducción con los términos que encontraba a mano y que conocía de los lenguajes de los que tomaba sus fuentes este libro. Esto es, por tanto, un asunto personal, así que no me importó demasiado encontrarme con el termino "anzuelo enano" como traducción de "nano hooker" (nanoanzuelo, en mi opinión, aunque más tarde en el libro el prefijo nano- se queda como está en "NanoCham"). Otra, como "Señora Pervurt", me chocaba pero lo comprendía dada la multiplicidad semántica de "mistress" en un entorno en el que todas sus acepciones están relacionadas. Aunque teniendo en cuanta que era un escenario Pornovurt de sadomaso, habría tomado mejor la expresión "Ama Pervurt". Discutible, por supuesto, así como también es discutible mi punto de vista cuando la traducción deja en la grafía original el nombre del club "Slithy Tove" (cuyo portero es un conejo blanco con reloj) cuando, personalmente otra vez, hubiese optado por usar la traducción de Alianza Editorial de Carroll y reemplazarlo por "El Agiliscoso Limazón". Pero lo verdaderamente chocante para mi fue encontrarme con las expresiones "robobárbaro" y "barbariesombra" (p. 71 y 72). Noon usa un proceso de hibridación nominal para expresar las combinaciones híbridas que pueblan el mundo de Vurt. De hecho aplica la misma técnica para muchas otras combinaciones. Como en este caso. Sólo que en el original el prefijo/sufijo de ambas expresiones, si no recuerdo mal, era -goth/goth- . Lo que a mi juicio es un error de traducción está bastante claro en su génesis semántica, dada la identidad semántica de "goth" con "godo", y de tribu germánica a "bárbaro" no hay mas que un paso. Sin embargo, me temo que el contexto es "algo completamente diferente" (como dirían los Monthy Python). En el contexto de Vurt, me temo que Noon usa el lenguaje de cultura musical británica para describir a unos híbridos que toman su estética de un movimiento musical que apareció en los ochenta y que aún hoy pervive. "Goth" entonces es apócope de "gothic", por lo que en mi humilde opinión la traducción correcta hubiese estado más por el camino de "robogótico" o "robosiniestro". Un contexto entero eliminado de un plumazo. Y además explica esa expresión que viene a continuación de la introducción de esas palabras en el texto; "La Cura de Sombras". Mucho me temo que Noon sigue hablando de estética y de cultura musical y que lo que hay es una referencia casi sarcástica a "The Cure", uno de los primeros grupos asociados a esa estética en particular y que queda traducido al español en una expresión carente de todo contenido.

Si me maravillaba antes de todo lo que una palabra como "Vurt" podía contener en si misma, ahora me maravillo de lo fácil que resulta vaciar de contenido otras palabras...

Xavier Riesco Riquelme (Mbandaka, 1972) es estudiante de filología inglesa. Realiza reseñas de libros para diversos medios y colabora habitualmente con El archivo de Nessus. Ha escrito algunos cuentos, muy buenos y originales, pero es demasiado vago para intentar nada más largo.