Soulsaver
James Stevens-Arce
Hardcover. Nueva York. Septiembre, 2000. 320 páginas. ISBN: 00-15-100472-2.
Valoración: 3.5
Impreso de http://www.archivodenessus.com/rese/0266/

Un futuro dominado por la iglesia, contaminado y rápido. Un mundo absurdo, ridículo donde la vida no tiene demasiado sentido. Y para colmo, Jesucristo está a punto de volver por segunda vez. James Stevens-Arce recrea un futuro satírico para criticar los fundamentalismos religiosos.

por Pedro Jorge Romero

Puerto Rico, el año de Nuestro Señor de 2099.

Juan Bautista Lorca es un joven que trabaja conduciendo un FreezVan, junto con su compañera Fabiola Muñoz, para la SPCA, el cuerpo de prevención de suicidios de América. Si alguien avisa de un suicida, ellos van corriendo, recogen el cuerpo, lo congelan, lo llevan al centro de resurrección de San Francisco de Asís y luego juzgan al criminal y le hacen pagar por su crimen. Porque claro, ¿quién no querría vivir en ese mundo futuro?

Toda América vive bajo una teocracia cristiana y todos siguen a la Pastora, la líder religiosa de América instalada en la Casa Blanca. Y por si eso fuera poco, la segunda venida de Jesucristo está programada para fin de año y será retransmitida por televisión (JC será el invitado especial del programa de Jimmy Divine un teleevangelista que cura a la gente en vivo y en directo).

Pero no todo es tan divino en esa utopía religiosa (en la que se venden por televisión figuritas de la virgen María para el coche, los luchadores de lucha libre representan el combate entre el bien y el mal, en general uno puede confesarse desde cualquier parte por medio de un ordenador, y la tasa de suicidios sube como la espuma) y no parece que el poder eclesiástico esté demasiado seguro del triunfo definitivo del bien, porque han declarado la lucha contra la herejía de los mesías gemelos, Emma y Noel, afirmando que son el Anticristo (uno de los elementos imprescindibles en toda parusía que se precie).

Y poco a poco, el pobre Juan con su simple fe, en la que los papeles de buenos y malo estaban bien claros y los pecados eran perfectamente identificables, descubre una realidad compleja, de herejías, traiciones y maldades destinadas a hacer triunfar un bien que debería más bien escribirse entrecomillado. Guiado por Fabiola, descubre que vive bajo una dictadura religiosa, que se cree con derecho a imponer sus ideas y que no deja espacio a la libertad individual, que quizá sea posible realizar milagros y que quizá Dios no esté prestando atención.

Soulsaver se presenta como una divertida sátira sobre el fundamentalismo religioso. El mundo futuro bajo el régimen teológico está muy bien desarrollado y descrito, y casi puede olerse el humo que cubre continuamente ese Puerto Rico del 2099. Estilísticamente, el autor mezcla el inglés con el español y eso dota de mucha agilidad a la novela, que con un ritmo endiablado, que se resiente ligeramente en el medio, se lee de un tirón. La jerga de los personajes y los continuos anuncios de productos religiosos hacen mucho por establecer el marco de satírico/cristiano/futuro. Aunque podría establecerse alguna comparación con el ciberpunk más moderno (en el uso del humor y los personajes continuamente perdidos en un futuro delirante), la novela no se siente en la obligación de mantenerse en el terreno de la ciencia ficción y si se precisa un milagro, pues ahí va.

Pero no se trata tanto de una novela contra la religión como una novela que defiende una visión escéptica y personal del hecho religioso. Desde ese punto de vistas, no hay realmente malo (bueno, quizá uno) y el autor tampoco se siente en la obligación de juzgar sino de advertir. A ese respecto, el final es de una ambigüedad deliciosa, que negándose a aclarar la resolución de la novela sí deja bien claro que las dictaduras, religiosas o de otro tipo, siempre están al acecho, y que sólo una actitud vigilante puede salvarnos de ellas.

Pedro Jorge Romero (Arrecife, 1967) es licenciado en física, pero realmente se dedica a traducir, a la programación web y a escribir ocasionalmente. Ediciones B ha publicado recientemente su primera novela, El otoño de las estrellas, escrita en colaboración con Miquel Barceló.