Atraviesa el fuego todas las canciones
Lou Reed
Mondadori. Barcelona. 2000. Título original: Pass Thru FIRE. The Collected Lyrics (2000). Traducción: Javier Calvo y Cruz Rodríguez Juiz. 474 páginas. PVP: 3.800 pesetas (22,84 €). ISBN: 84-397-0557-3.
Valoración: 3.5
Impreso de http://www.archivodenessus.com/rese/0280/

Un espléndido libro objeto que reúne las canciones de Lou Reed, y en el que la fuerza de la composición visual aplicada a sus textos (presentados tanto en inglés como en español) suple la ausencia del elemento sonoro.

por Xavier Riesco Riquelme

ES BASTANTE DIFÍCIL saber lo que uno tiene entre manos cuando abre un libro como este. Lo que promete es evidente: todas las letras de las canciones de Lou Reed. Lo que da es algo ligeramente diferente. No es que no cumpla lo que promete, es que esa promesa, el acuerdo tácito ente el posible comprador y el libro, es más de lo que parece.

Normalmente, cualquier comentarista de un libro como este le dedicaría un tiempo considerable a hablar de la vida y obra de Lou Reed desde los tiempos de la Velvet Underground, arropados por Andy Warhol y con la malograda Nico, hasta la actualidad, pasando por comentar la relación de Reed con las drogas, el sexo, el rock and roll y otras estrellas del rock como Bowie o Iggy Pop etc… Sin embargo, considero que el potencial lector de este libro ya sabe todo eso, así que me ocuparé de lo, para mí, realmente importante en este caso, que es la forma que adquieren los textos en este curioso libro.

Desde la invención de la impresión, la relación entre texto, imagen y página ha sido sometida a múltiples revisiones. Es muy probable que la cultura común Europea se base más en la invención del tipo móvil y sus consecuencias que en los clásicos griegos en sí mismos.

Durante el siglo XX el advenimiento de la reprografía, la fotocomposición y las herramientas de diseño visual han modificado en parte la relación entre el lector y el libro. El lector no espera sólo un texto legible, sino que en determinadas ocasiones espera un texto presentado de cierta forma. Ése es el caso de los libros como éste, ya que normalmente la presentación de los textos líricos se asemeja a la presentación de los texto poéticos, debido a un innegable parentesco.

Sin embargo desde hace mucho tiempo ha habido gente que ha experimentado con los aspectos gráficos del texto tanto como con los formales. La tradición anglosajona puede remontarse tan lejos en el tiempo como a Donne y sus contemporáneos, los poetas metafísicos y los libros emblemas, manipulando a veces el texto para convertirlo en imagen. Eso es lo que ofrece este libro que no parece estar en el contrato inicial entre lector y libro.

Poco a poco, de manera gradual, mientras avanzan las páginas, el texto comienza a mutar ante los ojos del lector, a retorcerse y, sin dejar de ser legible, atraer tanta atención sobre su forma como sobre su contenido. En ese sentido, este es un libro que está vivo, porque no para de retorcerse en las manos de quien lo lee. Para leerlo hay que girarlo, zarandearlo invertirlo y contrastarlo. El texto se altera, desintegra o se rebela con la misma facilidad con que uno pasa la página.

La declaración más sincera sobre este volumen es la que aparece en las solapas: es un "libro objeto", un híbrido entre la colección de textos poéticos y el diseño gráfico que se mueve en un estrecho espacio de convivencia, en el que ambas características deben equilibrarse para no caer en el exceso.

De hecho, el resultado es bastante impresionante, ya que tanto el texto como su forma se integran bastante bien en lo que de otro modo sería una sosa recopilación de letras de canciones, o un desagradable ejercicio de diseño gráfico y tipográfico vacío de contenido. Sólo hace falta una cosa más para que el libro funcione, y es, sorprendentemente en estos tiempos de experimentación formal vacía, un lector.

El ingrediente final es la connotación más que la denotación, lo que el lector pone de su lado cuando se acerca a los textos de Reed y los interpreta o los reinterpreta como objetos separados en este caso de su soporte acústico habitual. Este es un libro que consigue suplir la falta de un elemento habitualmente presente en el texto lírico impreso, el acústico, con otro puramente visual.

Una buena elección para cualquier fan de Lou Reed, puede que no imprescindible pero sí bastante recomendable.

Xavier Riesco Riquelme (Mbandaka, 1972) es estudiante de filología inglesa. Realiza reseñas de libros para diversos medios y colabora habitualmente con El archivo de Nessus. Ha escrito algunos cuentos, muy buenos y originales, pero es demasiado vago para intentar nada más largo.