Factor de humanidad, tercera novela de Robert J. Sawyer publicada en España, trata temas que van desde el primer contacto con extraterrestre hasta los abusos sexuales a menores (sin olvidar los ordenadores cuánticos) con profundidad y rigor.
por Ekaitz Ortega
Segunda novela de Robert J. Sawyer publicada por la (por ahora) magnífica colección Solaris Ficción, que después de la correcta Cambio de Esquemas nos presentan esta estupenda novela, que supera a su antecesora claramente, mostrándonos como hacer un libro hard ameno que pueda estar al alcance del público en general y enseñándonos nuevamente como se pueden hacer libros en los que a pesar de tener temática científica no se deje a un lado la descripción interior de los personajes, si no todo lo contrario, que esta tenga gran importancia en la acción del texto. Esta novela como ya ocurrió con Cambio de esquemas es una ampliación de una novela corta, "Psicoespacio", que en 1997 ganó el premio UPC.
En el año 2007 se empieza a recibir una señal extraterrestre, envíos regulares de datos, los primeros mensajes contienen simples clases de matemáticas, pero según pasa el tiempo estos se van haciendo casi indescifrables, hasta que un día sin previo aviso estos mensajes se terminan, ¿Cuál es el motivo de esos mensajes? ¿Qué nos quieren decir? De responder esas preguntas se encargan científicos de todo el mundo, entre ellos esta una profesora de la Universidad de Toronto, Heather Davis. La vida de Heather Davis ha dado un vuelco en esos últimos meses, ya que su única hija (tuvieron otra, pero se suicido) ha declarado que sufrió abusos por parte de su padre, Kyle Graves. Kyle Graves también es profesor de la Universidad de Toronto y trabaja en la creación de un ordenador cuántico, pero todavía no ha tenido éxito alguno. Esta es la idea base de la que parte la novela, más parecido en algunos momentos a una novela rosa que a una novela de ciencia ficción.
Robert J. Sawyer, aporta muchos elementos más a la novela, desde Chita, un ordenador muy humano, hasta los problemas que tendrían los bancos si funcionase el ordenador cuántico, pero afortunadamente el escritor acaba haciendo una novela casi redonda, sin ningún momento de aburrimiento pero a la vez explicándonos pausadamente los términos científicos (léase El ordenador cuántico).
La única pega de este libro es quizá algunos (pocos) momentos en los que el autor se deja llevar por la sensiblería de "todo a cien" (ej. El último mensaje de Chita a su creador).
En definitiva, un libro ameno e inteligente, de un autor del que esperemos se publiquen más obras en nuestro país.
© Ekaitz Ortega 2001