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The Martian Race
Gregory Benford Un viaje a Marte con capital privado descrito con todo lujo de detalles y precisión científica. Varados en el planeta, los personajes se convierten en involuntarios protagonistas del mayor espectáculo del mundo. por Carlos Montes En The Martian Race Gregory Benford utiliza buena parte de los argumentos de la Mars Society para describir como seria la primera misión al planeta rojo. Y es que, según la citada sociedad, Marte esta mas cerca de lo que se comúnmente se cree. De hecho (y aquí cito a la NASA) la primera misión tripulada a Marte podría realizarse técnicamente tan pronto como mayo de 2018, en un viaje que duraría solo 115 días y con una tripulación de cuatro a seis astronautas, capaz de posarse en suelo marciano y permanecer en el hasta tres meses. Para especiar un poco la historia, Benford convierte la exploración en una carrera en la que, eliminada la opción NASA tras un fatal accidente a lo Challenger, solo compiten dos contendientes: un consorcio creado por el millonario John Axelrod (un personaje muy heinleiniano), y Airbus, una alianza chino-franco-alemana en la que, por cierto, la ESA (Agencia Espacial Europea) no figura por ningún lado. Claro esta, toda carrera tiene un premio y esta vez no se trata de algo intangible como el orgullo nacional (aunque algo de eso también haya), sino una sustanciosa cantidad de dinero para quien llegue primero y, esto es lo importante, desarrolle una sistemática labor de exploración en suelo marciano. Mientras Airbus desarrolla en secreto su tecnología (de la que poco o nada trasciende, salvo que utiliza propulsión nuclear), el consorcio, que es en quien se centra la narración, recurre a todas las argucias de la economía de mercado, incluida la apropiación de recursos de la NASA, para salir adelante. De hecho buena parte de la novela recuerda a El hombre que vendió la Luna de Robert Heinlein, puesta un poco al día y con Marte en lugar de la Luna como objetivo. Pero The Martian Race es mucho mas que la descripción de una carrera espacial. La mayoría del argumento esta centrado en las peculiaridades propias de la exploración de Marte, quizá no con la profundidad de obras como Marte rojo de Kim Stanley Robinson, pero si con su mismo espíritu. Claro que comparada con Marte rojo el argumento de The Martian Race resulta de algún modo insatisfactorio. Y es que, aunque Benford nos guarda un par de sorpresas hacia el final de la novela, en general se echa de menos un poco de ambición narrativa y, si se me permite decirlo, de lo que se ha dado en llamar "sentido de la maravilla". The Martian Race es pues una novela en la que, con el adecuado trasfondo de realismo al que Benford nos tiene acostumbrados, hombres y tecnología se las tienen que ver con las condiciones extremas que exige la preparación y el desarrollo de la aventura que es, en si misma, la exploración de Marte. © Carlos Montes 2001
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