Ediciones B. Barcelona. Junio 2001. PVP: 2.200 pesetas (13,22 €). 240 páginas. ISBN: 84-666-0299-2.
Texto de contraportada
GERIA ES UNA colonia maldita y sus cambios estacionales un mortal cataclismo a nivel planetario. La vida subterránea es la única solución, excepto para los "buscadores": la absurda religión de los que creen que salir al exterior durante los mortíferos cambios de estación de Geria ha de permitirles encontrar a los gerios, los viejos moradores del planeta. Sin embargo, como suele suceder, las cosas no siempre son lo que parecen y, desgraciadamente, muchas religiones como la de los buscadores de Geria tienen poco que ver con la realidad. Tal vez no exista Dios, pero sí sus imitadores.
¿Cuál es el destino final de la humanidad en el cosmos? ¿Son legión o poquísimas las razas inteligentes en la galaxia? ¿Cuál es el futuro de la especie humana en el sistema solar? ¿Existe algún sistema seguro de interacción entre las culturas creadas por seres inteligentes en la galaxia? ¿Puede obtenerse energía de un agujero negro? ¿Cómo llega a existir un universo a partir de esa fluctuación del vacío cuántico que llamamos Big Bang? ¿Hay otros universos? ¿Han sido creados? ¿Por quién?
Esas y otras muchas son preguntas que la ciencia ficción comparte con la ciencia y para las que, por ahora, no hay respuesta cierta. Aunque sí es factible construir especulaciones en torno a posibles respuestas. De eso se ocupa la ciencia ficción. Eso hace esta novela.
Dos de los mayores especialistas españoles en el campo de la ciencia ficción, ambos con sólidos conocimientos científicos, colaboran en esta sorprendente novela que especula en torno a recientes hipótesis científicas. Un hito indiscutible en la moderna ciencia ficción española, que logra compartir el vértigo cósmico de obras clásicas e inolvidables del género como el mítico HACEDOR DE ESTRELLAS de Olaf Stapledon.
El otoño de las estrellas Miquel Barceló y Pedro Jorge RomeroLa opinión de Ferran d'Armengol
Valoración del libro: 4 estrellas
Valoración de la reseña: Buena
Me ha parecido una historia
increíblemente creíble, que
creo es lo mejor que se puede
esperar de cualquier novela,
que te meta dentro y navegues
por su contenido, cerrando los
ojos a otras realidades.
Aunque que también pienso
que han sido un poco temerosos
en el lenguaje, no sé, me ha
faltado un poco más
de dureza en la historia, como
si no acabaran de creerse que
podria funcionar lo que
estaban haciendo, o
tal vez no queriendo apabullar
a los posibles lectores.
Pondria por ejemplo de
dureza en el lenguaje, la
nueva versión de la
Fundación la
escrita por Gregory
Benford, o de hecho de
qualquiera de los tres, Bear y
Brin.
Diria que solo les ha
faltado un peldaño para lograr
su altura narrativa ideal.
En definitiva, me ha gustado.