Arte y ciencia del diseño web
Jeffrey Veen
Prentice Hall. Madrid. 2001. Titulo original: The Art & Science of Web Design (2000). Traducción: Maribel Martínez Moyano. 266 páginas. ISBN: 842053157X.
Valoración: 3.5
Impreso de http://www.archivodenessus.com/rese/0354/

Un libro de introducción al diseño web que entre sus virtudes ofrece una visión de alto nivel de la web para comprenderla como medio y que ofrece también una transición cómoda desde otros terrenos del diseño.

por Pedro Jorge Romero

Desde cierto punto de vista, éste es uno de los libros sobre la web más extraño que he leído nunca. En primer lugar, porque trata exactamente de lo que dice el título, del arte y ciencia del diseño web. Por tanto, podría pensarse que se trata de un libro técnico, pero tampoco es así. En realidad, se trata de una visión filosófica y de alto nivel sobre ese punto en el que el arte y la ciencia se solapan (es decir, la técnica) y de la mejor forma de aplicarlo al diseño web. En cierta forma, este libro podría titularse Zen y el arte del diseño web.

Ahí radica su interés.

Evidentemente, lo que Jeffrey Veen ha pretendido con este volumen (conciso y claramente ilustrado, para que podamos leerlo con rapidez y absorber los puntos importantes) es mostrarnos la web tal y como él la concibe, la web como medio, la web como mecanismo de comunicación y transmisión de información. Y en particular, ha pretendido describir la web por lo que no es, por aquello en lo que difiere de otros medio.

Por ejemplo, en lo que difiere del papel.

El papel es rígido. Tiene unas dimensiones determinadas, y antes de plantearse componer algo sobre el papel ya sabemos que mide tantos milímetros de alto y tanto milímetros de ancho. El diseñado es libre para orientarlo como quiera, para elegir el rango de colores, los tipos de letra. Casi todo está sometido al control del diseñador.

La web es muy diferente. Nada se puede dar por sentado. El usuario puede acceder a la web con dispositivos radicalmente diferentes. Nada asegura dimensiones determinadas, colores determinados, tipografías determinadas. El diseñador web debe aprender a ceder el control, a permitir que el usuario tome muchas decisiones que antes le correspondían. Una página web debe ser flexible y adaptarse a la circunstancias de cada uso. Debe dejarse llevar.

Para los diseñadores tradicionales, la web es profundamente frustrante, un medio lleno de limitaciones. Lo interesante de la aproximación del autor es que al final acabamos comprendiendo que el papel es el limitado, que es demasiado rígido, y que la fluidez de la web permite nuevas posibilidades antes imposibles.

En ocasiones, Jeffrey Veen se detiene a ofrecer ejemplos técnicos. Pero lo hace más como demostración que como referencia. Por ejemplo, así lo hace a partir de la página 117 para defender el concepto de un diseño líquido que se adapte a las dimensiones del navegador. O a partir de la página 129, para aprovechar la tecnología ofreciendo la opción de variar los tamaños de los titulares para ajustarse a la circunstancias.

Entre todas las cuestiones que se tratan en el libro (la organización de un sitio web, la consistencia del interfaz, la publicidad...) hay dos particularmente interesantes y donde el autor se moja más.

En primer lugar, una apasionada y convincente apología de XML (página 103) aunque no tiene espacio para meterse en las profundidades requeridas para identificar todos los grandes beneficios del uso de esa tecnología (especialmente en lo que se refiere a XSLT).

Por otra parte, tenemos el último capítulo (titulado, de forma algo extraña, "Edición orientada a objetos"), donde expone la necesidad de crear sitios dinámicos lejos de las páginas estáticas que fueron la norma. Por medio de un ejemplo, en ASP, se arañan algunos de los grandes beneficios que se obtienen al emplear una base de datos y un lenguaje de programación en el servidor. Una vez más, el ejemplo vale lo justo para vislumbrar lo que puede ganarse aplicando técnicas dinámicas.

Arte y ciencia del diseño web está claramente orientado hacia diseñadores venidos de otros medios que se introducen por primera vez en la web. Si bien algunos capítulos beneficiarán a todos (por ejemplo, el relativo a la estructura de sitios web o el dedicado a la publicidad) otros saben a poco para cualquier persona con más conocimientos técnicos o que conozca un poco la web. Aún así, el autor ha escrito uno de esos libros sobre la web que ayudan a pensar como un diseñador web, y que defienden las particulares características de este medio. No es un libro técnico, por lo que no quedará obsoleto en unos meses, al contrario, los principios que defiende seguirán siendo válidos en el previsible futuro. Es, simplemente, un buen libro de iniciación.

Pedro Jorge Romero (Arrecife, 1967) es licenciado en física, pero realmente se dedica a traducir, a la programación web y a escribir ocasionalmente. Ediciones B ha publicado recientemente su primera novela, El otoño de las estrellas, escrita en colaboración con Miquel Barceló.

Pedro Jorge Romero (Arrecife, 1967) es licenciado en física, pero realmente se dedica a traducir, a la programación web y a escribir ocasionalmente. Ediciones B ha publicado recientemente su primera novela, El otoño de las estrellas, escrita en colaboración con Miquel Barceló.