Estrella doble
Robert A. Heinlein
La factoría de ideas. Madrid. 2001. Título original: Double star. Traducción: Albert García, con la autorización de Martínez Roca. Correción y actualización: Arturo Alonso. ISBN: 8484214206.
Valoración: 4
Impreso de http://www.archivodenessus.com/rese/0375/

Un clásico de la ciencia ficción. Heinlein conjura un actor enfrentado al papel más importante de su vida y nos regala un paseo por un sistema solar que nunca existió.

por Xavier Riesco Riquelme

[intro]Lorenzo Smythe, alias[fintro] “El Magnífico”, es un actor en paro al que de repente le cae encima una oferta de trabajo que no podrá rechazar. Y no es que no se plantee rechazarla, es que simplemente los acontecimientos se le echan encima demasiado rápido como para que sus protestas tengan validez. Así, en un plazo de tiempo muy, muy corto, el dechado de virtudes que es Smythe tendrá que perder su xenofobia marciana, sobreponerse a las molestias de la aceleración a varias gravedades, a las molestias de la caída libre, a una cierta hostilidad general (que se podría o no traducirse en intento de asesinato, mutilación o lavado de cerebro) para representar un papel que, si tiene éxito, nadie (o casi nadie aparte de unos cuantos conspiradores) sabrá que lo ha representado jamás. Eso sí, claro, el papel en cuestión es el mejor papel que jamás le hayan dado como actor. Tanto que pese a su renuencia, se sentirá increíblemente atraído por la oportunidad, aunque no haya fama de candilejas ni aplauso del público -bueno, el mejor papel quizás no, por que el de suplantar a Paul McCartney parece que ya está dado. Así es como arranca una de las aventuras más clásica escritas por Robert A. Heinlein, cuya producción sigue siendo homenajeada aún hoy en día por gente como John Varley –[obra]El globo de oro[fobra], [obra]Playa de acero[fobra]. La base argumental de esta novela se remonta a los tiempos del folletín, si quieren: el problema de la identidad y el engaño, aderezada quizás con alguna anécdota famosa de la Segunda Guerra Mundial –y es curioso como funciona la historia, hace poco nos hemos enterado todos de lo del doble de los discursos radiofónicos de Churchill. Vaya, si hasta la sangre, el sudor y las lágrimas son más efectivas en realidad dependiendo de cómo se digan que de quién las diga, como pretende demostrar Heinlein en esta novela… Una de las cosas más curiosas de esta novela, aparte del interesante y siempre entretenido tema de la suplantación política, es la paradoja aparente de su planteamiento una vez que el personaje toma una decisión respecto a su trabajo. La razón, en un momento dado para continuar con la labor de suplantación a la que se dedica es “no me gusta el lavado de cerebro”, teniendo en cuenta lo que le ha pasado al original. Pues bien, toda la novela puede entenderse en realidad como un gran lavado de cerebro para el protagonista, desde la aceptación casi forzosa de su cometido, la reclusión involuntaria hasta el uso de técnicas hipnóticas …incluso las molestias de la aceleración a altas gravedades puede contar como sesiones de torturas… Para el lector es la tarea de leer porque esta es una novela de aventuras magnífica y no una pesadilla carcelaria… Claro está, el tono en el que está escrita es conciliador, y pese a todo, el protagonista cuenta cómo poco a poco se le van despojando de diferentes capas con las que convivía para adaptarlo a un cometido nuevo. Así, mediante sugestión hipnótica, deja de encontrar repugnantes a los marcianos, y mediante la repetida audición de los discursos de la persona a la que suplantará, dejará de tenerle antipatía a su ideario político. Más aún, en la parte final de la novela se encuentra un comentario sobre la narración escrito por otra persona, que contempla con simpatía y un vago cariño las vicisitudes de Lorenzo… alguien que en un tiempo fue el escritor pero que ahora no puede identificarse con éste porque, como reconoce, es otra persona completamente diferente, con otros valores y otras ambiciones. Si eso no es “reeducación”, ¿qué lo es? Así un ferviente libertario individualista escribe una novela en la que el argumento radica en la necesidad, por el bien de muchos, de ceder la propia personalidad a favor de otra. Heinlein siempre me ha recordado a Whitman en un sentido, y es en el de que si se le acusara en vida de contradecirse a si mismo estoy seguro de que hubiera exclamado con sorna, como hizo Whitman, “claro que me contradigo, contengo multitudes en mi interior” Entretenida, de lectura rápida, emocionante. [obra]Estrella doble[fobra] es un clásico, una novela que exige ser disfrutada pese a lo que el lector pueda opinar al respecto del escritor y su método.

Xavier Riesco Riquelme (Mbandaka, 1972) es estudiante de filología inglesa. Realiza reseñas de libros para diversos medios y colabora habitualmente con El archivo de Nessus. Ha escrito algunos cuentos, muy buenos y originales, pero es demasiado vago para intentar nada más largo.

Xavier Riesco Riquelme (Mbandaka, 1972) es estudiante de filología inglesa. Realiza reseñas de libros para diversos medios y colabora habitualmente con El archivo de Nessus. Ha escrito algunos cuentos, muy buenos y originales, pero es demasiado vago para intentar nada más largo.