Planeta inhóspito y cruel. Maquinaria mortífera. Ambiente opresivo y malogrado. Una exaltación de la paranoia y de los conflictos. Un catálogo de cosas que pueden salir mal.
por Xavier Riesco Riquelme
[intro]Dos novelas en[fintro] un solo volumen. La primera, [obra]Nuxlum[fobra], editada con anterioridad por equipo Espiral, así que si el potencial lector que compre este libro como continuación se va a encontrar con la duplicación de los libros, cual milagro bíblico, pero claro, puede aprovechar para regalar el anterior a otro lector. [obra]Nuxlum[fobra], la primera parte, es un libro curioso y recuriosos. “Claustrofóbico”, se le describe en la contraportada en la opinión de Juan Antonio Fernández. Pues si, supogo que esa es parte de la gracia. Un futuro cutre y tecno-chungo (en oposición a un futuro Hi-Tech) en el que la tecnología punta de verdad brilla por su ausencia (el único cachivache que parece funcionar bien de verdad es el ordenador de uno de los personajes y aún así a uno le queda la duda de que no se esté cachondeando del pobre infeliz, como este mismo admite). Los personajes son un grupo de auto-exiliados (más o menos) en busca de una nueva vida en las colonias exteriores (tal cual) que les lleva a un planeta relativamente poco interesante llamado Nuxlum, donde empiezan a suceder sucesos un tanto extraños. Bueno, la forma más fácil de hacer una crítica es siempre por analogía intertextual. Me explico: comparando la obra con otras de referencia (no necesariamente del mismo género o medio), así que eso haré. [obra]Nuxlum[fobra] remite a [obra]Diez negritos[fobra] de Agatha Christie (tal y como afirma la contraportada), [obra]Laberinto de muerte[fobra] de Philip K. Dick (que también tenía una premisa parecida aunque su desarrollo es muy diferente) y se le añaden unas gotas de ironía autoconsciente con [obra]Alien[fobra] (¿un cordero en un planeta sulfuroso?) y se tiene parte del ambiente de Nuxlum: Muertes extrañas, maquinaria que falla en los momentos más inoportunos (o sea, bombillas de 15w todo el tiempo y cañerías que dejan escapar vapor a intervalos regulares), teorías de conspiración, conspiraciones de verdad y misterios sin resolver (hasta el final y más allá ). La segunda parte, [obra]El despertar de Nuxlum[fobra], cambia radicalmente el planteamiento aunque no la forma de contar ni los elementos temáticos (mas conspiraciones, más tecnología chunga pero increíblemente mortal y unos cuantos juegos de poder entre varias facciones). Sólo hay un personaje nexo entre ambos libros (que no se puede revelar) pero sí una intención de escala más grande. En esta ocasión (y siguiendo con lo de la “analogía intertextual”), podría decir que es [obra]Babylon 5[fobra], [obra]Hyperion[fobra] y algo de la serie de la cultura de Banks (los ejemplos son casi aleatorios, existen miles de otras cosas que podrían servir para este propósito, eso es lo malo de la analogía intertextual). La situación esta vez es la de una guerra entre el gobierno central y unas cuantas colonias secesionistas, amén de la disputa por el único planeta de biosfera compatible con la destrozada Tierra, el descubrimiento de unas curiosas reliquias que bien podrían proceder de otro universo y una serie de “accidentes” aparentemente consistentes con una terrible manipulación a la que está sometida la especie humana. El uso de la ciencia que hace Suárez en su novela, es bastante eficiente para sus propósitos aunque, claro, mi capacidad de juzgar es bastante limitada. Basta para que este libro funcione sin excesivos saltos de fe (aunque algunos hay) y usa el modo de escritura de la ciencia ficción de los últimos años (un poco de megalomanía cosmológica, un poco de incertidumbre a nivel fundamental, un poco de biología bizarra –quinta base nitrogenada -y ya está) Uno de los rasgos más curiosos de José Antonio Suárez es la forma que tiene de guiar al lector ofreciéndole vistazos de la psique de los personajes. Posiblemente sea una de las pocas obras de este tipo donde cualquier personaje que pase tiene al menos una oportunidad de autojustificarse. Pero existe una intención tramposa (en un buen sentido) en esta libertad, que es la de guiar al lector por donde quiere, saltando de personaje en personaje según lo requiera el autor para revelar éste u otro dato o, precisamente, ocultar éste o aquél. A mi como lector, me produce de vez en cuando una curiosa desazón este procedimiento, ya que a veces parecería no haber continuidad entre las aciones y pensamientos de un mismo personaje, hasta que claro, uno cae en la cuenta de que hay una diferencia entre como se ve a sí mismo el personaje y como lo ven los demás (incluido el lector). Pasada la desazón, uno se da cuenta de que lo que tiene entre manos es más bien una virtud admirable que un defecto menor, y es, básicamente, la forma en la que funciona toda la primera parte del libro. El otro gran rasgo de esta novela es la acumulación de enigmas. Suárez los amontona con una facilidad pasmosa, y la resolución la retrasa tanto tiempo como le es posible, de echo muchos enigmas no tienen solución dentro de estas dos novelas. Y los que se resuelven, aunque interesantes, son insuficientes para explicar el tapiz general, lo que hace pensar al lector en algún futuro volumen a publicar. Esto tampoco es un defecto, antes al contrario: mantiene al lector en alerta. Recomendable y entretenido, muy entretenido.© Xavier Riesco Riquelme 2002
Este texto no puede reproducirse sin permiso.
Xavier Riesco Riquelme (Mbandaka, 1972) es estudiante de filología inglesa. Realiza reseñas de libros para diversos medios y colabora habitualmente con El archivo de Nessus. Ha escrito algunos cuentos, muy buenos y originales, pero es demasiado vago para intentar nada más largo.
Xavier Riesco Riquelme (Mbandaka, 1972) es estudiante de filología inglesa. Realiza reseñas de libros para diversos medios y colabora habitualmente con El archivo de Nessus. Ha escrito algunos cuentos, muy buenos y originales, pero es demasiado vago para intentar nada más largo.